Breve reflexión sobre el empleo público versus emprendimiento

Ayer estuve escuchando una entrevista de una buena amiga mía, abogada, aunque dedicada desde siempre al tema de la formación en el ámbito del emprendimiento privado y, que en los últimos años se ha abierto a todo el mundo del coach, mindfulness, gestión emocional…que tan de moda está en nuestros días y que sin duda tiene una importancia fundamental.

La entrevista me estaba gustando, pero llegó a un comentario que me tocó de lleno y que aprovecho para hacer una reflexión en alto: el comentario fue que le decía al entrevistador que había escuchado/visto el video de youtube de Antonio Banderas acerca de que la mayoría de jóvenes querían opositar y que eso era TREMENDO.
Busqué en youtube el video, cuyo enlace es: https://youtu.be/_MsbGieWP2k que, como digo, me lleva a la siguiente reflexión, de tres ideas básicas:
primera.- ¡Ya me gustaría que fuera cierto el 25% del dato de la estadística a la que se refiere Banderas¡, precisamente porque participo de forma activa en los Foros de empleo de las universidades públicas y alguna privada de la Comunidad de Madrid y lo que vemos es que el empleo público es el gran olvidado entre las opciones de salidas profesionales de los jóvenes ¿por qué? quizá por el mundo de la «inmediatez» en que nos movemos, todo está a un «clik» y una oposición y más de un cuerpo superior, requiere una gran inversión de tiempo, de media de 2 a 4 años, lo que implica un tiempo largo de renuncia a viajes, salidas con amigos, incertidumbre….que lógicamente determina que no sea una decisión fácil. Nosotros hacemos encuestas en las universidades y tras nuestra participación en los Foros descubrimos que algunos, no muchos estudiantes, descubren como dice otro amigo mío «que llevan un opositor dentro» y es importante captar ese talento, porque no olvidemos que la tasa de jubilación en el sector público en los próximos años va a ser muy alta y si queremos un servicio público de calidad tiene que estar suficientemente dotado.
segunda.- La estadística a la que se refiere en el video mencionado compara el dato de una universidad americana y una española, pero no compara un dato para mí fundamental, que es el modelo de Estado en uno y otro país, porque sin ir a grandes cifras, todo el mundo sabe que en EEUU o tienes un seguro privado o una gran cuenta bancaria o no vas a tener asistencia médica, que estudiar en una universidad en EEUU es muy caro… y así se podía seguir…es decir el del llamado «Estado del bienestar», de la cobertura con gasto público de necesidades colectivas (sanidad, educación, justicia…) no tiene nada que ver en España que se ajusta a un Estado más protector que en EEUU, paradigma de Estado liberal e individualista. NO DEFIENDO NINGUN MODELO, solo digo que si naces en EEUU  la idea de «servicio público» parece debiera estar un poco más alejada de la mentalidad de la sociedad que si has nacido en España, donde por cierto, «ayer», en la situación de pandemia que hemos vivido (y que desgraciadamente aún continúa) se ha puesto más de relieve que nunca el papel tan importante que juega la Administración pública, que no ha dejado de funcionar e incluso, por momentos, la actividad pública ha sido la única existente: hospitales públicos, cuerpos de seguridad, AEAT, transporte…
tercera.- Volviendo a la entrevista de mi amiga, donde se defiende el emprendimiento pero dentro de ese saber gestionarse emocionalmente, esto es, a través del desarrollo de unos valores como la voluntad, la resilencia, la empatía, la amabilidad, la priorización de tareas, la compatibilidad de vida personal y familiar…para la realización plena de la persona, de hecho se habla de la búsqueda de la felicidad, ser emprendedor y ser feliz y resulta que todos, TODOS ESOS VALORES tan importantes para la felicidad se desarrollan en el opositor (siempre hay excepciones claro), precisamente porque esa inversión larga de tiempo, a la que antes he hecho referencia, hace que las personas que optan por una oposición deban desarrollar una gran capacidad de organización, de voluntad, de priorización, de búsqueda de apoyo en personas que están en su misma situación y en su círculo cercano, porque ese tiempo puede suponer sino un gran desgaste emocional y, desde luego, con carácter general, la persona que opta por opositar no tiene como fin (como parece se deduce del comentario del desastre de querer opositar) alcanzar un trabajo cómodo, mecánico o inútil, sino antes al contrario, una persona que opta por opositar tiene una gran vocación de servicio público, busca un trabajo que le permita compatibilizar su vida personal y profesional, pero también desarrollar un trabajo que le realice como persona y como profesional y además resulta que en la Administración también hay «mucho emprendedor» dentro, personas que buscan y proponen mejoras en su trabajo continuamente.
EN CONCLUSIÓN, no creo que la «crítica» hacia el servicio público sea el camino, antes al contrario, creo en una convivencia empleo público-privado que se nutra recíprocamente, no solo porque haya personas que se muevan de un sector a otro, que también, sino porque haya espacios de encuentros, como los hay y se propugnan cada vez más, entre otros desde la AEAT, donde se trate de compartir mejores prácticas, de proponer, de aprender y de crecer todos en una sociedad que necesita ambos sectores, ambos tipos de actividad y que en ambos estén los mejores profesionales.

Begoña Hernando Polo

Jefa de la Dependencia Regional de Relaciones Institucionales. Delegación Especial de Madrid


1 en “Breve reflexión sobre el empleo público versus emprendimiento

  1. Si alguien quiere participar de una magnífica experiencia laboral en una organización exigente que ha sabido adaptarse a un entorno cambiante, que venga a la AEAT. Cierto que el sector privado puede ser el motor, pero el público le pone la carretera. Debemos ser un tándem.

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