Educando en valores: el programa de educación cívico-tributaria de la Agencia Tributaria

El último Barómetro Fiscal del Instituto de Estudios Fiscales publicado en junio de 2025 puso de manifiesto que, a pesar de que en nuestra sociedad esté consolidada la idea de que la Hacienda Pública desempeña un papel fundamental para el sostenimiento de la misma, con un apoyo estable en el tiempo no inferior al 80%, un 22% de la población considera que se viviría mejor sin impuestos.

Este dato resulta preocupante, más aún cuando el tramo de población más joven, de 18 a 24 años, es el que muestra una mayor desafección por lo público, siendo casi un tercio de este grupo el que está de acuerdo con esa afirmación.

Es labor de todos y, en particular, de la Agencia Tributaria como entidad encargada de la aplicación efectiva del sistema tributario estatal y aduanero, promover y reforzar la idea de la importancia de lo público y de que la aportación de todos es necesaria para que nuestra sociedad en conjunto avance, frente a las opiniones de aquellos que abogan por un mayor individualismo negando la necesidad de contribuir al bien común.

En esta línea, la Agencia Tributaria viene desarrollando desde el año 2003 el Programa de Educación Cívico-Tributaria. Ante la percepción señalada en varios estudios de que la falta de educación y conciencia cívica era una de las causas de fraude en el ámbito fiscal, el Programa surgió para transmitir a los miembros más jóvenes de la sociedad valores y actitudes favorables a la responsabilidad fiscal y contrarios a las conductas defraudadoras, sin pretender tanto facilitar contenidos académicos como contenidos cívicos: explicar la necesidad de que todos, como miembros de la sociedad en la que vivimos, tenemos el deber de participar en la construcción de la comunidad, para lo cual es necesaria nuestra contribución a la misma a través de los impuestos. A grandes rasgos, se pretende explicar la diferencia entre las necesidades individuales y colectivas en nuestro estado del bienestar, la existencia de los impuestos para poder hacer frente a esas necesidades comunes, los principales impuestos, el papel de la Agencia Tributaria y el resto de administraciones tributarias para poder recaudar los mismos, y qué supone el fraude fiscal.

El Programa de Educación Cívico-Tributaria, desde su nacimiento, ha tenido como objetivo generar una mayor conciencia fiscal en los niños y jóvenes a los que va destinado, en el convencimiento de que, siendo en las edades más tempranas cuando se adquieren los valores fundamentales que configuran la personalidad, debe ser en esos momentos cuando se refuercen las ideas básicas que nos conforman como sociedad: la justicia, la igualdad, la solidaridad. En los últimos años, el Programa se ha extendido también al ámbito universitario.

El Programa de Educación Cívico-Tributaria busca el conocimiento de los valores cívico tributarios a través del denominado “aprendizaje vicario” o “aprendizaje social”, que supone aprender a través de la observación. Con las actividades realizadas, en especial con los más jóvenes, se busca que aprendan y experimenten con naturalidad la necesidad de pagar impuestos, de colaborar para pagar los servicios públicos entre todos; y de este modo, contrarrestar actitudes que puedan observar en otros ámbitos que sean contrarias a estos valores. Todo ello a través de sesiones en centros escolares y universitarios, donde los formadores, personal voluntario de la Agencia Tributaria que compagina sus tareas habituales en el resto de áreas de actuación con su participación en el Programa, exponen el contenido del Programa buscando la participación activa de los alumnos a través de actividades, juegos y preguntas. También se realizan jornadas de puertas abiertas, en las que los escolares o universitarios se dirigen a las dependencias territoriales de la Agencia Tributaria, donde reciben esa formación, y conocen la administración tributaria “desde dentro”. Finalmente, este programa incluye un Concurso Nacional, en el que pueden participar los alumnos que hayan recibido esa formación en charlas o jornadas y que les permite expresar, de forma creativa, su percepción sobre la necesidad de que toda la sociedad contribuya al bien común.

Desde la Agencia Tributaria no es posible llegar a toda la población escolar, por lo que es imprescindible la colaboración de los docentes que tienen contacto permanente con niños y jóvenes. Por ello, se busca también dar a conocer estos contenidos en las facultades de Educación y en los centros de formación del profesorado, lo que permitirá expandir exponencialmente el mensaje a trasladar.

La Sede electrónica de la Agencia Tributaria también posibilita acceder a los contenidos básicos del Programa: a través de presentaciones, guías didácticas y otros materiales, se pretende llegar a más destinatarios.

En definitiva, la Agencia Tributaria asume como una de sus tareas a realizar el intentar trasladar a los más jóvenes la necesidad de contribuir a través de los impuestos al desarrollo de nuestra sociedad. La aportación de todos es esencial para poder avanzar como país, y que sea conocido y asumido como un hecho natural por los que serán los adultos del mañana, favorecerá que en un futuro próximo se produzca un mejor cumplimiento voluntario de las obligaciones fiscales, objetivo básico de la institución.

María Dolores Carreño Beltrán

Subdirectora General de Comunicación Externa del Servicio de Planificación y Relaciones Institucionales de la Agencia Estatal de Administración Tributaria

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